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Origen

Lo nuestro no se destiñe.

Hexdar no es un nombre al azar. Sale de un color, de dos caracoles y de una forma de trabajar.

01 · El color

Un púrpura que brilla con los años.

El púrpura de Tiro fue el color más caro de la antigüedad. Lo vestían emperadores y reyes, y no por capricho: no se desteñía. Con el sol y el paso del tiempo, en lugar de apagarse, brillaba más.

Salía de caracoles de mar. Su tinta nace casi transparente y, con el aire y la luz, pasa por el verde hasta llegar al púrpura. De ese verde sale el acento de nuestra marca.

12.000 caracoles · 1,4 gramos de tinte.

Apenas alcanzaba para el borde de una sola prenda.

Mucho trabajo que nadie ve, para un resultado que dura. Así entendemos nuestro oficio.

02 · El nombre

Dos caracoles, un nombre.

El púrpura más valioso, casi negro, del color de la sangre coagulada, no salía de un solo caracol. Se cree que se lograba tiñendo la tela dos veces: una con la tinta de un caracol y otra con la del otro.

  • Hexaplex trunculus

    De acá sale hex

    El de las bandas. Su tinta da el tono azulado.

  • Bolinus brandaris

    De acá sale dar

    El de las espinas. Su tinta da el rojo púrpura.

Hex de uno, dar del otro: Hexdar. Y de ese casi negro sale el fondo de esta web.

03 · El método

Teñido dos veces.

En latín, a esa tela se la llamaba dibapha: teñida dos veces. Trabajamos igual. Una primera pasada para que funcione y una segunda para que quede bien. Iteramos hasta que el resultado sale del proceso, no del apuro.

Ver cómo trabajamos

04 · La forma

Seis caminos, un mismo propósito.

Hex también es hexágono: la forma que elige la naturaleza cuando necesita fuerza sin desperdicio. Nuestro símbolo es un hexágono que se abre en seis caminos. Cada uno va a un lugar distinto; todos salen del mismo centro y buscan lo mismo.

¿Construimos algo que no se destiña?

Hablemos